La vereda de la puerta de atrás

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domingo, mayo 28, 2006

Tercera Sentada

Acabo de llegar hace un rato de la Tercera Sentada por la vivienda digna. Cuento más o menos lo que ha pasado.


Tercera Sentada 07

Hemos llegado a Sol a eso de las siete y algo, un pelin tarde. La gente se estaba reuniendo en torno a la estatua del Oso y el Madroño, con una afluencia más o menos como la del domingo anterior. Poco a poco iba llegando más gente, y rato después nos hemos movido hasta el kilómetro cero, donde ha continuado la sentada. El despliegue policia, en cuanto a número, era muy parecido a la de la segunda sentada.

Más tarde, varios grupos han empezado a convocar a la gente en Cibeles a las nueve. En principio yo no tenía intención de salir de Sol, ya que se había acordado hacer una sentada pacífica, y salir de allí supondría la carga policial, pero finalmente hemos acudido para ver si había algo, y con la esperanza de que nadie se pusiera a cortar calles.
Así fue, nadie cortó ninguna calle, pero los policías ya habían cortado el paso en la esquina de Alcalá con Cibeles. Cuando han llegado el resto de lecheras se han bajado en actitud amenazante, caminando hacia los manifestantes que estabamos en la acera, con la porra en la mano. Por supuesto, nos hemos dispersado, dada la experiencia de la semana anterior, para que no nos pasara lo mismo.

La gente se ha empezado a mover hacia la plaza de Santa Ana (metro Sevilla) donde también ha ido el despliegue policial, cortando la calle Toledo. Se han acercado a los manifestantes que estabamos en la acera, completamente pacíficos, pero no nos hemos movido porque había una cámara de Atlas, así que nos sentíamos un poco más seguros. Los antidisturbios nos han pedido los DNIs a unos cuantos, yo entre ellos, mientras la cámara de TV grababa (hola mamá). Les hemos pedido el número de placa, ya que tenemos derecho, pero hemos sido ignorados. Cuando nos han identificado y apuntado nuestro nombre y DNI les hemos dicho a los de la TV lo de los números de placa, por si les parecía interesante contarlo; y la respuesta ha sido un "vale", con cara de "me importa más bien poco". Así nos va.

Después de esto y sin ganas de meternos en ningún lío, nos hemos ido a casa, antes de que se armara alguna. Y eso es todo lo que he visto. Iré actualizando el post con enlaces a otras crónicas.

Y aquí mis fotos.

Un saludo.

Enlaces:

Wiki Vivienda Digna

5 comentarios:

Villaykorte dijo...

Es curioso lo de pedir el número de placa, siempre que lo he pedido nunca me lo han dado. ¿Estáis seguros de que están obligados?, yo empiezo a dudarlo.

Patricia dijo...

No sé yo si podrán darlo, pero de alguna manera deberán identificarse como miembros de las fuerzas de seguridad, digo yo. Porque si no, cualquier tipo disfrazado de policía nacional que te pida el DNI, ¿tiene derecho a conocer tus datos?

Otra cosa: si te piden el DNI no hay que dárselo. Simplemente facilitarle tus datos, porque en el momento en que se lo des estás indocumentado. Eso me dijeron ayer y me parece razonable.

Anónimo dijo...

yo he oido por ahi recientemente que no tienen numero de placa, asi que no se puede pedir "numero de placa", pero creo que si se puede pedir algo como el "numero de no se que" pero no estoy muy seguro.
Asi que cuando le pides el numero de placa, callan como putas, pero si se puede pedir algo...

Qwarto dijo...

MasterJ, por fa escribeme a qwarto-gmail . com

Anónimo dijo...

Qué pasa: ¡Que no tenemos casa!

La Asamblea contra la precariedad y por la vivienda digna no es el Movimiento por la Vivienda, nos reivindicamos parte de él, nos congratulamos de que éste nos rebose, y trabajamos por su extensión y fortalecimiento.
Trabajador@s en precario, familias hipotecadas, estudiantes haciendo malabarismos por un techo, soci@s de cooperativas, ciudadan@s con derechos de papel: El Movimiento por la Vivienda tiene por cara un rostro colectivo y múltiple, por militantes quienes sientan lo que pasa en la calle como algo propio, y por organización la que, democráticamente y abierta a la participación de tod@s, se va gestando a cada paso… y nos quedan aún muchos por dar. Somos much@s l@s que estamos en la misma situación, y en las listas y foros de Internet, en las asambleas y en las calles queda mucho sitio.
Nosotr@s hemos decidido experimentar, probar a vernos y contarnos qué nos sucede. Y nos sucede que no podemos independizarnos o que las mensualidades nos asfixian. Nos pasa que no tenemos casa o vivimos encadenados a una hipoteca.
Nos pasa y te pasa, por eso te queremos a nuestro lado el DOMINGO 2 DE JULIO EN LA MANIFESTACIÓN QUE CONVOCAMOS EN MADRID POR LA VIVIENDA DIGNA.

Sin derecho a la vivienda no hay ciudadanía
• Si tiene sentido salir a manifestarse por el derecho a una vivienda digna, si a nadie le parece descabellada ésta idea, es porque flota en el ambiente la conciencia colectiva de que se trata de un bien de primera necesidad.
La vivienda no podrá ser realmente un derecho para tod@s mientras sea un negocio para unos pocos. Nosotr@s afirmamos que éste bien tiene que ser efectivamente garantizado, exigible como derecho fundamental, condición material indispensable de la ciudadanía.

Stop especulación. La policía a Marbella.
• El llamado “modelo de crecimiento español” está sostenido sobre la expansión continua del mercado inmobiliario, que descansa sobre el endeudamiento de la población trabajadora. Corrupción, especulación y prevaricación son los mejores caminos para el enriquecimiento rápido, y están estrechamente relacionados con el poder político. Mientras tanto, se persigue más a quienes salen a la calle para fortalecer los derechos sociales que a quienes se llenan los bolsillos en la mafia del ladrillo.
Julián Muñoz no pisará la cárcel, o pasará en ella la cómoda estancia que les corresponde a los ricos cuando casual y fugazmente la conocen, pero nuestr@s compañer@s detenid@s en las sentadas enfrentan en algunos casos penas de hasta tres y cuatro años prisión.
Nos gustaría ver el celo invertido en perseguir a los jóvenes, en torturar en comisarías y furgones, en infiltrar nuestras reuniones, aplicado a asegurar que el derecho a la vivienda, garantizado por el artículo 47 de la Constitución Española, sea algo más que una declaración formal.
Nos gustaría ver todos los esfuerzos destinados a deshauciar a inquilinos que se retrasan en los pagos, a desalojar Centros Sociales Okupados y a perseguir penalmente a quienes se los han abierto al vecindario, orientados a acabar con las corruptelas y prevaricaciones que compran políticos y venden derechos.
Algo funciona mal: Nos cuesta creer que las leyes y la policía sirvan al bien común y la seguridad colectiva.

Barrios para convivir y no para sobrevivir.
• Las viviendas y los barrios no están pensados para la satisfacción de necesidades individuales y colectivas, sino para el lucro de una minoría. La especulación, que eleva artificialmente los precios, nos ha expulsado de los centros urbanos hacia vecindarios cada vez más alejados, en los que el coche se hace imprescindible, y las zonas verdes, centros deportivos, centros culturales, escuelas, hospitales y demás equipamientos, brillan por su ausencia… y el Medio Ambiente convertido en “daño colateral” de la frenética expansión inmobiliaria. No faltan casas, falta dar prioridad a las necesidades sociales, distribuir las existentes para quienes las necesitan.
Vivimos encadenad@s a pagar una hipoteca, a pagar un coche y sus gastos, de casa al trabajo y del trabajo a casa… y dando las gracias por tenerlos.

Encadenad@s a la vivienda, encadenad@s a la precariedad.
• La dificultad de acceder a una vivienda y las condiciones abusivas en las que frecuentemente lo hacemos nos atan a la precariedad: precariedad en el trabajo, pues asfixiad@s por el alquiler o la hipoteca estamos dispuestos a coger, sin rechistar, cualquier empleo que se nos ofrezca, por pésimas que sean sus condiciones. La amenaza del despido o de la no renovación de contrato es aún más aterradora por el peso de la hipoteca. Precariedad también en nuestras relaciones afectivas y familiares, pues el precio de las viviendas y la temporalidad de los empleos nos impiden hacer proyectos personales a medio plazo, obligándonos a una minoría de edad permanente.
La precariedad no es sólo una fase temporal, no es un fenómeno juvenil. La mayoría de l@s ciudadan@s no podrían hoy comprar la casa en la que viven, el aumento del precio de la vivienda supone una reducción encubierta de los salarios, ya dedicados hasta en un 70% a conseguir un techo en el que descansar del trabajo.
Nos prometieron servicios públicos, trabajo fijo y democracia. Sólo vemos empobrecimiento generalizado, exclusión social y precariedad, pérdida de derechos y porrazos para quien protesta.

El silencio no nos vale.
• Las cosas no parecen ir a mejor, sino todo lo contrario. La subida de los tipos de interés representa ya una carga insufrible para miles de familias hipotecadas, y los alquileres alcanzan precios desorbitados.
La opción de confiar en nuestros representantes políticos y mirar el mundo en la televisión ya la hemos probado, y es obvio que no sirve. No nos sirven promesas, no nos sirven latas de sardinas de 30 metros cuadrados.
Por eso hemos decidido comenzar a movernos, para romper la invisibilidad y así poder decir lo evidente, para hablaros y compartir nuestro presentimiento: que la ciudadanía la tenemos que conquistar cada día, que los derechos no los regalan.

Nos habéis visto haciendo sentadas, recorriendo alegremente Madrid y recibiendo porrazos; habéis oído de nuestras asambleas y discusiones en Internet.
El Domingo 2 de Julio nos vais a ver de nuevo en las calles de Madrid.

Asamblea contra la precariedad y por la vivienda digna.